Bienaventurados aquellos en espera de callbacks (sí es que hay), que de ellos serán las producciones.

Aceptémoslo.

Cantar en sí no es tan complicado, tomar clases de canto no es tan complicado. Complicado es someterse a la constante búsqueda de aprobación de terceros, entrar a un salón, exponer tu alma y corazón ante un panel con las mejores poker face que has visto, mientras en tu mente recitas audición tras audición «Pick me, choose me, love me»; cual Meredith Grey a McDreamy, con la intención de formar parte del cast y consecuentemente de la producción que cambiará tu vida.

Vaya profesión que fuimos a elegir. Cumples con lo tuyo, tomas tu tiempo para prepararte, cuidadosamente seleccionas la canción perfecta (o lo más cercano). Revisas cada detalle con tu coach o maestro de canto, juntos analizan cada intención, cada movimiento. Por supuesto 16 compases o aproximadamente 1 min de canción que diga algo así como: meprepareyesteesmirangovocalveanloquepuedohacerycontarunahistoriaquenopodránsabersinoconocenelmusicaldelcualleshabloperoaquíestoydetodasformasporfavornonotenmisnervios (o algo así).

Sí, quizás estoy un poco de nervios porque justo en este momento estoy en proceso de audiciones (una disculpa a los maestros que lleguen a leer esto) Pero bueno, al menos estoy canalizando mi estrés de forma positiva y creo que es importante saber cómo manejar estas situaciones.

Porque no todos lo sabemos, vamos por el principio ¿Qué es un callback?

Cuando vas a una audición, presentas el material indicado, una vez terminado y si al panel le parece apropiado puede llamarte nuevamente y continuar con un nuevo filtro. Nosotros le llamamos «callbacks» algo así como una «segunda entrevista de trabajo» (porque literal, es un trabajo).

¿Cuántos callbacks pueden existir? No sabemos, dependiendo de la cantidad de filtros que la producción considere necesarios.

¿Cuánto se tardan en dar callbacks? LA MÁS DIFÍCIL. Puede que ese mismo día se te pida que regreses más tarde, puede que al día siguiente te llegue un correo, puede que pase una semana. En una ocasión tuve una audición y pasaron casi 2 semanas (yo pensaba que ya estaba fuera de la jugada y justo ese día recibí una llamada que había sido seleccionada. Lamentablemente no hay un tiempo establecido, y por lo tanto el suplicio puede ser indefinido.

¿Me darán material adicional para mi callback? Puede que sí, puede que no. Cuando audicioné para el Rey León en CDMX,  al terminar mi primer audición (de la cual creo fervientemente que me lo dieron porque nunca en la vida había caminado tan lento hacia la puerta de salida), me dieron callback y me pidieron fechas para programar mi callback, así como un correo para que me enviaran material adicional. Material que ya llegada la fecha no me tocó presentar, pero que sí tenía preparado por si acaso.

Volviendo con la ansiedad que pudiera generarte esta amarga y dulce espera, te tengo varias verdades que me ha costado algo de tiempo aprender y que saliendo de cada audición procuro recitar:

  1. No tengo el control. Previo a entrar al salón donde será audición estoy en control de mi selección musical, de cuánto me entrené y preparé. De cuánto ensayé y le imprimí cada parte de mi a esto. De qué tan buena actitud tengo al llegar, presentarme y saludar, qué tanto entrego en mi audición. Donde pierdo control es al cruzar el umbral y dejar el recinto. La deliberación, el juicio. No estoy en control. Salgo y debo dejar ir.
  2. Disfruta Debo admitir que hasta ahora comienzo a disfrutar mis audiciones (siempre ha sido todo un tema para mi) he tenido buenas y malas audiciones, pero procuro buscar la palabra «satisfactorias». Ojo, esto no significa que pienso que todo lo hago perfecto, sino que hice lo que me toca. Busco esa tranquilidad de mi proceso, de entender que presenté una propuesta buscando que alguien la tomara. El primer paso lo di y estoy muy orgullosa, es de valientes pararse y presentarse. Saber que pueden cerrarte la puerta mil veces, levantarte y decir «va, de nuevo». Así que disfruto cada momento, cada nervios (como en esta última que casi me voy de espaldas TODAVÍA NO ME EXPLICO COMO, pero lo logré salvar), el que estuve temblando (cuando hace unos días les decía a unos amigos que yo no temblaba), pero que di toda mi energía y logré superar todas esas adversidades. Si quedo o no, será por otra razón.
  3. Siempre puedo mejorar. Soy crítica, pero no criticona de mi trabajo (porque si yo no creo en él, nadie más lo hará). No puedo ser destructiva conmigo y decirme de cosas. Lo que sí puedo hacer, es pacientemente y con cariño identificar en qué puedo mejorar, qué puedo seguir trabajando y sobre todo BUSCAR la ayuda necesaria. Va de la mano con el punto 2: disfrutar y ponerme a trabajar.

Ahora, si no haz ido a alguna audición te recomiendo lo siguiente:

  • Acá tengo un post de cómo prepararte para una audición: http://bit.ly/2Dpiou3
  • Por acá un post de cómo preparar tu repertorio o selección de canciones: http://bit.ly/2FBpJwB
  • Tips extra:
    • Calma. Sé que al estar frente al panel podremos sentirnos muy vulnerables, pero justo unos días antes un amigo me comenta: veremos a 180 personas. 180 personas. 180 canciones. De las cuales muchas pueden repetirse, muchos pueden ser muy talentosos, muchos podrán tener áreas de oportunidad, muchos no estarán preparados. Pero tendrán que pasar por ese proceso 180 veces. Pensamos muy fácilmente que el panel busca juzgarnos, criticarnos y destruirnos. Pero la realidad es que esperan que la persona que entre por la puerta sean quien están buscando.
    • Headshots. Muy importante invertir en tu presentación, he leído y se recomienda muchísimo que estas fotografías o sesiones sean muy naturales y seas tú mismo. Vaya, eso es lo que la gente que te audiciona quiere ver, nadie quiere llegar con una foto demasiado editada y cuando te presentes no puedan ni reconocerte. Recuerda «less is more».
      1. Imprime tus fotos y ten varias en stock (no andes corriendo como yo). Un excelente lugar es Costco (en acabado mate se ven increíbles), pero considera que se tardan como 1 hora en entregar y sólo es con membresía. Si andas con prisas, tu segunda opción pudiera ser Office Depot (ojo, su maquinita no funciona bien con dispositivos Apple) pero se imprimen bastante decente. Tu tercera opción tendría que ser Farmacias Benavides (también necesitas una app y la calidad de las fotos no es tan buena, el acabado jamás es mate y a mi gusto salen muy saturadas de color).
      2. En un mundo ideal, las fotos deben de ser tamaño 8×10 (sí, así de gigantes).
    • Lleva tu pista en tu celular. Por salud mental, no la lleves en drive o stream (hay lugares donde no hay buena señal de wifi y puedes estar en aprietos por eso). Recientemente me di cuenta que en Apple Music (aunque la plataforma es cero amigable) puedes encontrar muchas pistas de tipo Sing2piano y semejantes. Amigos con dispositivos sin entrada auxiliar como yo (sean propositivos y lleven su adaptador, no se confíen de que habrá todo).
    • Currículum: tu audición es totalmente una entrevista de trabajo. Quieren conocer de tus capacidades y tu historia. Como buen profesional, así como tienes tu CV, deberás preparar uno artístico (prometo hacer un post detallado al respecto y con descargables). Lo que sí es que como le dijeron a Elle Woods: «It’s pink, and it’s scented». Creo que vivimos en un mundo donde vale la pena expresarse libremente, así que sin miedo. Si el diseño de tu CV es original y mantiene la información visible, concisa y sobre todo memorable, podría ser que el panel se acuerde de ti.
    • Habilidades especiales: todo funciona, todo es importante. ¿Recuerdas como Joey en Friends se pasaba agregando cosas como «hablar francés? Nunca sabes cuándo tu habilidad o talento secreto será de inmensa utilidad.

¿Que cómo aminoro yo la ansiedad y la espera?

  1. Camino, me despejo.
  2. Escucho música nueva, trata de limpiar la intensidad con la que preparaste tu audición escuchando live sessions o unpluggeds. Notarás momentos humanos e imperfecciones, te sentirás humano de nuevo y disfrutarás de bonitos arreglos.
  3. Busco inspiración en imágenes, blogs y sobretodo en la naturaleza.
  4. Canaliza tu ansiedad en algo artístico. Dibuja, pinta. Expresa lo que sientes y transfórmalo (hoy usé plastilina y vaaaaaaya que fue lo máximo).

 

Si como yo, sigues en espera de ese correo o esa llamada. Calma, no te inquietes. Sé que hay muchas cosas que pudimos hacer exponencialmente mejor, pero ya no para la audición en la que estamos en espera. Esa ya fue. Levántate, estudia, prepárate. Nunca sabes qué puede pasar.

¿Recuerdas que hace unas líneas hablaba de la atemporalidad que existe respecto de los callbacks? Bueno, así me pasó en una audición (de las peores de mi vida) de las que pensé que jamás volvería a ver a la producción y lo que es peor, que ahora tendrían material para reírse (y quizás sí). La que menos pensé, la que critiqué tanto, lo prometo, salí diciendo «Dios mío, en este momento le escribo a mis amigos que han actuado para que me vayan recomendando algunos cursos»; fue la que me abrió la puerta a un proyecto padrísimo, del cual quedé, tuve callback y después la oportunidad de quedarme con el personaje (prometo esta historia para la siguiente).

En fin, me voy a dormir.

Obviamente ya hice double check con mis amigos para los callbacks. Sin novedades.

Obviamente checo el celular cada 5 min en espera del correo.

Pero también ya estoy pensando en más cosas para preparar para las siguientes audiciones, y terminando de escribir este post. Ánimo, espero nos veamos en los callbacks, o al menos en clase.