Porque el amor y la música, pueden cambiar el mundo.

I’m back!

Después de un tiempo de pausas, donde me permití dejarme ir a donde la corriente me llevara (algo que normalmente me cuesta algo de trabajo). Honestamente este medio año ha sido un gran viaje, una fiesta y un momento donde tuve que hacer una breve pausa por haberme dejado en un lugar interesante: el punto de inicio.

Que te puedo decir, es casi la 1:00 am, estoy en extremo cansancio y en proceso de recuperar mi cuerpo y mi mente de la exigencia post funciones (y que además traigo la información lo suficientemente fresca) pero no puedo dormir sin terminar de hablar de algunos puntos que considero importantes del aprendizaje/proceso como cantante a través de una breve historia de errores que llevaron al fracaso y en consecuencia al acierto y para mi, lo que es el éxito. Traté de resumirlos en lecciones a través de canciones (que curiosamente desatan la historia), así que este post es un momento de reflexión, aprendizaje y agradecimiento a través de canciones que me han llegado por las circunstancias correctas.

  1. Sueña: en algún momento recibí una invitación a una audición (justo como la serendipia que recibí en carrera y que ya había platicado alguna vez) no sabía del proyecto, no sabía de las personas. «Se veía bonito el poster» pensé. Era un día frío y gris (de mis favoritos del momento, y que ahora prefiero los de sol) recuerdo caminar atravesando el estacionamiento rumbo a una academia que jamás había visto (y que luego me llevó a tantas oportunidades) y al entrar me di cuenta que no había mucha gente en la fila. Le llamé a mis amigos cercanos, esperando encontrar algo de apoyo pues…moral creo (ya saben que uno se pone muy nervioso en las audiciones, y este era de mis primeros proyectos por fuera de la Universidad) saber que al menos ellos ya habían pasado por ahí de daría algo de tranquilidad, y para mi sorpresa, nadie sabía de esa audición y que me encontraba sola en un nuevo viaje. Importante chavos, una vez que audicionas es porque te interesa el proyecto, porque estás un 98% seguro que dispones del tiempo y tienes un nivel de compromiso. Volviendo a mi historia, la verdad es que, yo no lo tenía. En esos momentos me encontraba en un proyecto bastante demandante de tiempo, pensaba que los tiempos no iban a empalmarse, el típico «pues quién sabe si quede, luego ya veré» que sí me sucedió; que combinado con trabajo de oficina, se torna bastante complicado. Así que malamente no pude ir a los primeros ensayos, las primeras reuniones. No entiendo todavía cómo es que me permitieron quedarme si jamás me habían visto (la peor primer impresión) y todavía más chistoso: no tenía una forma de comunicación como los seres humanos decentes porque insistía en no hacerlo (hipster). Aun así, con todo pronóstico en contra, algo dentro, muy dentro de mi luchaba por estar y a la vez luchaba por zafarse. Finalmente mi trabajo fue lo que habló por mi en esos momentos, y tuve la oportunidad de ir probando el porqué merecía estar ahí y terminarlo. Me habían comentado que por mis horarios y mi falta de compromiso mi participación sería pequeña, sin embargo decidieron darme la oportunidad de interpretar una canción (una de mis favoritas desde siempre) y fue ahí donde pude entender esa frase: «siembra en tu camino un nuevo destino y el sol brillará». Moraleja: cuando te toca… te toca, a veces ni aunque te quites o te pongas, lo que me hizo entender que no siempre lo que empieza chueco tiene que acabar mal. Siempre es un nuevo día, siempre puedes mejorar.
  2. You’ve got a friend: Por favor, no llegues a un ensayo solo a cantar. Ve a aprender, a divertirte. A hacer amigos. El profesionalismo no está peleado con la convivencia, con los chistes, con las risas. No todo es técnica, no todo es suerte tampoco. Pero cuando vayas a un lugar nuevo, pregunta, conoce, atrévete, puedes ser quien tú quieras. Es tu oportunidad de abrirte a nuevas posibilidades y cumplir sueños, además de que la energía en un espectáculo donde en su mayoría son ensambles debe estar al mismo nivel, debe notarse esa convivencia natural. Esto último sí me pasó. Durante mis primeros proyectos fuera de la Universidad trataba de darles la mayor seriedad posible porque a eso quería dedicarme. Pensaba que la perfección iba en concentrarse en ensayos y que no sería lo suficientemente profesional y de pronto perdía ese llamémosle «recato», y bueno como diría Cantinflas «ni muy muy, ni tan tan» estar en un proyecto que me pedía soltarme y convivir fue bastante complicado, pero el proceso fue tan amable y consciente de mi situación que tuvo la paciencia de esperar mi evolución. Me considero una persona complicada para contar sus verdaderos sentimientos, y me abrí en el momento en el que me sentía lista, ahora que no cambiaría algo de mi proceso, sin embargo mi deber como maestra es decirte: inténtalo, trata. No sabes de lo que te estás perdiendo.. De nuevo: «winter, spring, summer or fall» todas las estaciones las he podido vivir junto a este proyecto los últimos 5 años.
  3. Enjoy the ride: hubo una ocasión que me sentí confiada, valiente. Que podía hacerlo todo. La palabra pudiera llegar a ser «soberbia» y la vida se encargó nuevamente de ponerme en mi lugar, en darme cuenta que no podía leer una partitura, sacar canciones de oído no era una habilidad que poseía y peor todavía que tanto orgullo no tendría que no supe pedir ayuda hasta el último momento, hasta que las lágrimas me dominaron al sentir las miradas de aquellos que pensé me juzgaban cuando solo querían ayudarme. Noté entonces que aunque felicidades a mí que lo intenté por mi cuenta, en realidad no había funcionado y eso estaba bien. Jimena que normalmente dice «yo puedo» «yo lo hago» «no no necesito ayuda» lo necesitó más que nunca. Ese día que decidí pedir ayuda todo fue más sencillo y pude cumplir un sueño del que siempre estaré agradecida: tocar un instrumento en un concierto. Porque en mi cabeza solo están los maestros que me enseñaron a tocar, a interpretar, el equipo que constantemente me decía que todo estaría bien. Que me consiguieron un teclado (el mismo con el que aprendí a tocar) y que fue la primera vez en la vida que alguien más me vio hacerlo. Rétate, equivócate (para eso son los ensayos) pero siempre apóyate de tus maestros y tus compañeros. Lo mejor es la canción que tenía que tocar: enjoy the ride, ‘cause if it’s fast or slow all I really know is I’m just gonna enjoy the ride. Y así he aprendido.
  4. Brindis: en una ocasión me dieron una canción que «poco tenía que ver conmigo» pensé (ilusa) que creía que era una canción sencilla y hasta fuera de lugar. Aprendí que la belleza de las letras te recorre todo el cuerpo, que despierta emociones, recuerdos que te permiten interpretar y darle vida a las canciones. La canción era «brindis» y sin saberlo se convirtió en mi lema, en mi filosofía de vida, en reconocerla  pensar «eso es Jimena». ¿Cómo lo logré? Me dijo alguna vez Germán Rodríguez: «muy bien Jimena, ya sabemos que cantas muy bonito, ¿pero qué más hay?. Me quedé helada. ¿Qué más puedo darte? ¿cómo conectar con algo que no lo siento? pensar que es difícil, complicado. Analizándolo del lado equivocado, perdiéndome de lo bueno, no viéndolo. Así que me senté a leer la letra, lento y pausado, conectar cada verso con alguna experiencia personal con la que pudiera ligarlo. El momento fue increíblemente incómodo, maravilloso y emotivo. No podía dejar de llorar (y claro en su momento no podía pensar que estaba en el buen camino) Me sentía extremadamente vulnerable, sin defensas. No quería sentirme así en el lugar que tanto amaba y que era el escenario. No quería mostrar mi verdadero corazón, tenía miedo y no puedo explicarles cuántas veces dije que no. Que no iba a hacerlo, que estaban explotándome de la manera equivocada, que yo no quería sentir ese conflicto personal y que mucho menos así frente a todos. De verdad culpé (en secreto) a mis maestros. Hasta que empecé a bajar la guardia. Empecé a fluir, a confiar en mi. A canalizar ese enojo en amor, en transformarlo (por que claro que es posible) Me di la oportunidad de dar un salto en caída libre y perdonar. Perdonarme, perdonar a las personas que alguna vez me hicieron daño y disfrutar (porque para eso amanecí, jaja y los demás lo entenderán) Hoy sigo equivocándome, pero trato de recordar a este momento y ¿saben cuál fue mi recompensa? el aplauso más ensordecedor que he llegado a escuchar/sentir. Inesperado. Más genial que el cuarto de los aplausos de Sabrina.  Y así veo mi vida: «atrévete Jimena, dí lo que sientes, y tendrás tu recompensa».
  5. Keep holding on: Esto es clave. Es importante soltar, entender y abrazar una decisión. Durante tu viaje en los proyectos harás amistades, congeniarás con tantas personas que se volverán clave en tu vida. Pero debes recordar que nada es para siempre, y que vivir el momento, estar presente, estar ahí es lo que puedes hacer para grabarlo en tu corazón para siempre. Esto de ambos lados: el decidir dejar un proyecto, el decidir dejar pasar, el sentarte en las butacas y pensar «carajo, yo pude estar ahí» (esto sí paso). El aceptar los tiempos, las decisiones y vivir feliz con eso. Y cuando así no lo sea, corregirlo, levantarte e intentar de nuevo. El saber que hay amigos con los que compartirás más que el escenario, sino la vida. Y que así como estuvieron juntos en ese proyecto, no estarán en el siguiente. Y no es motivo de llorar o sentirse triste. Sino el pensar que cada teatro, cada recinto conserva la energía que compartiste en algún momento.

¿Pero y esto qué importa como cantantes? Claro que importa, ser inclusivo importa. Ser tolerante, amable, cariñoso, defensor, soñador y cursi importa. Se parte de algún concierto con causa, que busque no solo formar «estrellitas» sino trascender en el universo haciendo el bien a los demás, entendiendo que eres un instrumento que puede mover emociones, historias y recuerdos. Eres arte y puedes hacer un impacto fuerte en el mundo con tu talento. No dejes que nadie te diga lo contrario. Comparte, ayuda, apoya. Suma, hoy tú puedes ser el cambio.

Ahora te cuento, Más Voces, es un concierto totalmente en vivo, con un cast de más de 60 personas (entre cantantes, bailarines, músicos, producción, staff), que ensayamos casi 4 meses para presentar un espectáculo con la mejor vibra, para convencerte de que sí puedes y que tú eres lo que se necesita para que este lugar sea mejor, y lo máximo es que el costo de tu boleto es directamente a beneficio de personas con parálisis cerebral, apoyando al Instituto Nuevo Amanecer y a Más Libertad Menos Barreras.

Entrar a un proyecto con gente tan motivada, talentosa e increíble solo te hace sentir que puedes y debes regresarle algo a este mundo. Es padrísimo el correr de un lado del teatro al otro, entre el sudor, el calor, el no poder respirar tan bien gracias al combo de un teatro helado y una máquina de humo y a la vez, estar en las piernas del escenario, viendo a tus compañeros entregar el alma y el corazón en el escenario, interpretando, dando sus mejores notas, movimientos. Todavía lo es más, cuando sabes que todos están en sincronía, vibrando igual, haciéndolo con el mismo objetivo: creer que la música mueve al mundo y puede verdaderamente cambiarlo. ¿Cómo? te preguntarás. Más Voces tiene una vibra mágica e impresionante, porque buscamos darle voz a los que no pueden hablar, movimiento a quienes no pueden hacerlo con completa libertad. Por aquellos meses y ahora de por vida me convertiré en mensajero y vocero de aquellos que quieran entregar un mensaje de paz y de amor. De valentía y gozo. Por la vida, por los amigos y por la familia.

Creo que era más que acertado regresar dando las gracias a mi proyecto favorito, mi mejor escuela, mis mejores amigos. Dejando ir lo que ya fue y se quedó para siempre habitando y resonando en cada pared de ese teatro, con la esperanza de volver pronto, por más. Pero no en letargo y en pausa, sino creciendo y recogiendo la cosecha de ese trabajo.

¿Qué sigue? Pues de entrada retomar la vida, las clases de canto, los coacheos y los posts, Creo que era así como me sentía todo este tiempo, a la espera en piernas de salir al escenario, de darlo todo como veo que lo hacen los demás. Esperando mi cue. Así que últimos tips:

  • Recuerda también por los siempres de los siempres que lo que no se ensaya no sale. Ensaya sin vestuario, ensaya con el.
  • Cuenta los segundos que tienes entre cambio y cambio.
  • Reconoce el escenario, el teatro. Rutas que te pueden ayudar en momentos de crisis (esto puede ser muy muy útil).
  • Pregunta, escribe, imprime tus hojas y toma nota de lo que se está montando. Organízate (pronto hablaré de esto con más detalle).
  • Ven y canta. Sigue cantando.

 

Nos vemos en clase.