Acrobacias vocales. Precisión, Perfección y Presión.

Q

uerido cantante espectacular:

Recuerdo que cuando estaba aprendiendo a desarrollar mi técnica mi maestro comenzó a notar ciertas características en mi voz: mucho control, high belt, graves con cuerpo. Muy bonito. Los retos crecían con el objetivo de seguir aprendiendo y creo que solamente yo era la que no estaba presente durante ese proceso, lo veía como un hobby, como algo natural, robótico inclusive. Nunca pensé que llegara a ser importante, hasta que comencé a sentir la presión y comencé ya no a retarme, sino a presionarme con trabajo, proyectos, sonidos y bueno un día me rompí (esa historia será para después)

A los cantantes nos fascina llamar la atención. Todos esperamos esa nota altísima, comprometedora, inalcanzable, imposible. Todos queremos ser ellos, excepto cuando no lo hacen, dejan de sernos tan llamativos cuando tienen un instrumento saludable, bonito, estable, con buen tono. No. Queremos más. Queremos empujarnos a más.


Cuando uno muestra su arte, es obvio que está abierto a la crítica y hay de todas opiniones: el/la que:

  • Grita mucho (noisy)
  • Qué increíbles notas llega, con qué habilidad y agilidad.
  • Canta «equis»
  • Se parece/suena mucho a ______
  • Muy pilludo
  • Muy grave
  • Muy nasal
  • Vibrato de borreguito/casi no vibra

Mi lista podría seguir y seguir. La presión se siente: ¿quién soy si no soy la belter? ¿qué soy si no soy la de la voz con mega cuerpo? ¿ya por eso no puedo ser la mejor? ¿ya por eso no puedo tener un solo?

Sigamos elaborando. Hace unos días salieron las nominaciones al Grammy Latino y resulta que Ha.Ash no fueron nominadas. Desconocía del asunto, ni enterada estoy de los Grammys, pero sí de un comunicado que hicieron en Twitter haciendo notoria su inconformidad de competencia, de constante juicio, de dar el kilo, el trabajo extenso, de visitar países, numerosos fans, conciertos vendidos y cansarse de estar buscando un reconocimiento que antes de que me digan claro que lo quieren (y estoy segura que así es) se percatan de lo verdaderamente importante: el valor de su música por ellas mismas y por sus fans.


Aplausos.

Volvamos a nuestra realidad. Querido cantante, lo primero que me preguntan en clases es si puedo hacer algo con mi registro de silbido (whistle notes) No. No tengo control, pero por tu insistencia y un poco de presión social (admitámoslo somos humanos) lo intentaré y te platicaré de mi proceso. Entiendo, es llamativo, es maravilloso. Tu party trick. Pero hasta en estos clips de Mariah Carey podemos notar que no es lo principal (corre video):

Me gusta pensar que la voz bonita no es la más vibrada, trabajada, notoria, potente.

La voz bonita es algo con lo que se nace, te llega. Se siente. Te transmite un mensaje y te hace vibrar. Te hace comprender la belleza de lo diferente y romper con la búsqueda de peripecias vocales. Una voz saludable es aquella con la que podrás interpretar miles y miles de canciones hasta más allá de tus 60 años.

Acá un ejemplo de lo que hablo, algo que considero tiene balance de elementos interesantes, complejos y que aun así me permite escuchar lo bonito de su talento (ojo, es solo mi opinión y creo que puedes estar en tu derecho de opinar diferente)

https://www.youtube.com/watch?v=OYIOadE_ztA

Hoy escuchaba a Luis Miguel en su concierto “VIVO” y es bien notorio donde cubre algunas de sus vocales, una emisión más cerrada, protegida, bonita. Donde decide que sus mismas notas altas serán abiertas y brillantes. Claro, si quiero aguantar una gira, un concierto de casi 2 horas, debo de hacer todo lo posible de tener una condición física y vocal óptima. Genio.

Querido cantante, te invito a  que no sientas la presión de sonar como alguien más. Aprecia, valora la increíble y maravillosa cantidad de colores, texturas, potencias y tonos que existen en otras personas. Admira y ve más allá que una copia. Ve por tu estilo, tu identidad, tu valor. Porque como lo menciono en clases, la voz es como la huella digital, no hay dos voces idénticas ¿sabías eso? ¿ya te sientes especial?

Date tiempo y paciencia de trabajar cosas verdaderamente importantes y de valor. Ojo, para nada quisiera demeritar la habilidad y acrobacia vocal que alguno de mis compañeros posee, PARA NADA lo elogio y aplaudo, por que habla de un talento, trabajo, una habilidad única y que por supuesto tiene muchísimo que ofrecer a un público. Pero creo que en ocasiones pecamos y abusamos de estos recursos para complacer a alguien más (si no es tu caso, keep on going!! lo digo de todo corazón), generando una frustración si nos toca cantar una canción que no tiene una nota “importante” cuando en realidad, el poder tener la oportunidad de interpretar toda una canción ante un público, lo fue.

Valora, ¿qué te gusta? 10 segundos, por casi 5 minutos de moverle las emociones a alguien. Confía en ti, no necesitas que te volteen a ver. El aplauso es delicioso, por supuesto que me encanta y me fascina cuando me lo gano, me turba cuando lo escucho casi en eco, espaciado. Pero cual fe ciega, no puedo dejar que lo que más quiero me tumbe, me distraiga y pierda valor en mi trabajo. No puedo dejar que esto me exprima y en alguna ocasión me llegue a desgastar y pierda lo más bonito que existe, que sólo existirá una vez y que solo yo puedo decidirlo: mi voz.

Así que la siguiente vez que sientas el agua al cuello respecto de tu desempeño, de tu contenido, de lo impactante, recuerda quién eres (cuál Rey León) Recuerda la razón por la que iniciaste, lo que aportas a este mundo y ponte a trabajar en objetivos claros. Si es un whistle lo que quieres desarrollar: adelante. Si es un high belt increíble: be my guest. Pero que sea porque así realmente lo quieras, porque vayas a utilizarlo. Porque vaya contigo y con todo lo que quieras compartir. Seguiré informando de mi aprendizaje con el whistle.

Nos vemos en clase.