¿Tensión en la voz? Tal vez sea tu postura

Es un wild guess. La realidad es que hay muchos factores que influyen en nuestro desempeño vocal, trabajar con tu cuerpo es interesante y difícil a la vez. ¿Por qué? pues porque es tu cuerpo. Es perfecto y está diseñado para caerse y levantarse. Pero como la persona observadora que soy, debo compartirte que muchas de las personas que pasan por mi salón han tenido un tema sobre la postura (yo incluída).

Como buena estudiante intensa, admito que tenía la necesidad (o quizás necedad) de querer incrementar mi rango en algún momento. Me preguntaba el por qué de no poder alcanzar ciertas notas altas, o de llegar a algunas con tanta tensión (en mi cuello sobretodo, parecía que cargaba pesas) Durante este proceso mi maestro notoriamente llamaba mi atención pero yo decía «no, de nuevo» (Ahora que lo pienso ¿para qué forzarla?) la verdad es que la voz da de sí en el momento menos esperado: cuando estamos relajados (y vaya que me costó trabajo entenderlo).

Intentamos de todo: cantar recargada en la pared, sentada, cuello relajado (dos dedos atrás de la nunca y cuando sientas aguadito, felicidades ahí canta), almohadas, le echamos la culpa al gym, a los intentos de pararme de manos, a mi voz pesada y pastosa, la falta de apoyo, la alineación de los planetas. TODO.

Así que me alma inquieta comenzó a buscar las respuestas de la vida, y me topé con la maravillosa Técnica Alexander. 

¿QUIÉN ES ALEX?

En realidad es solo su apellido, su nombre es Frederick Matthias Alexander. Su historia la pienso y siento que es extraña: un día nuestro querido amigo se quedó sin voz. Es correcto, como lo estás leyendo. Actor y pierde su elemento esencial, así que como dicen que la necesidad es la madre de todas las ciencias, Fred inicia un viaje de autodescubrimiento para recuperar su voz a través de la conciencia y desarrollando su maravillosa técnica.

¿Cómo definirla? bueno en la página oficial la describen como: el arte de hacer un buen uso de uno mismo. Lindo ¿no crees?. Unos años más tarde, tuve la oportunidad de ir a una master class con excelentes maestros, entre ellos llamó mi atención Louise Phelan, maestra certificada en Técnica Alexander y cantante de Jazz. Bien dicen que las personas que están apasionadas por un tema terminan por contagiarte su entusiasmo, y es que en ese momento lo que explicaba tenía ¡todo el sentido!

De entrada nos comentó que si bien, el cuerpo está tenso y debe necesariamente tener ciertas tensiones para sostenerse, el exceso en ciertos puntos es clave para el desacierto en nuestra búsqueda de control vocal. Es decir, no podemos evitar la tensión y colapsar (de mis frases favoritas). No todo es malo, y hay que saber pasarlo.

Si desde hace tiempo me lees te habrás dado cuenta que no solo aprendo en analogías, sino las explico y trato de verlas todos los días ¿me sigues? entonces sabes de lo que hablo, por supuesto que hizo click conmigo porque justo nuestro cuerpo es así: perfectamente imperfecto, donde unos días estará al 100% y otros en 40% y lo importante es no perder nuestro centro, nuestra persona, nuestra voz. En este mundo donde constantemente leo acerca de estar presente, del mindfulness, de las ocupaciones, de los pendientes y el constante ajetreo de la vida, admito la sensación de «perder mi voz». Perder mis deseos, mis direcciones, mis ideas entre el barullo intenso de la sociedad. Y mientras nos ponemos más introspectivos, podrás darte cuenta que tiene sentido mi analogía: ¿Cómo queremos liberar algo que no sabemos qué es lo que pasa? ¿Cómo estar conciente de mi cuerpo para poder alcanzar ciertas notas?

Honestamente esa breve lección que tomé, fue suficiente para hacerme reflexionar y considerar conocer más al respecto. Lo interesante aquí es que no todos son especialistas en esta técnica (hay muy pocos en México,) y para certificarte como tal requiere de un estudio como de 4 años. Si te interesa más acerca de la técnica Alexander te dejo la liga aquí de la página de facebook: https://www.facebook.com/AlexanderTecMex/

Volviendo a mi historia y siguiendo con mi viaje de entender que era lo que pasaba, comencé a observar detenidamente mi cuello vaya que había tensión (real) entonces comencé a trabajar en respiraciones más profundas, en control abdominal más lento, a regresar al punto de partida. Darme la oportunidad de entender qué era lo que me pasaba frente al espejo y de entrada aceptar que algo no estaba haciendo bien. Que no importaba si ya tenía 4 años tomando clases y ya tenía una «cierta habilidad», había que vencer el ego tantito y entender que si quería volver a tener control sobre mi cuerpo, habría que darle paciencia y eventualmente control.

¿Qué me ayudó en ese entonces? consciencia en mi postura, ballet, dejar los ejercicios que provocaran mayor tensión en la zona de mi cuello.

¿Qué te recomiendo? Antes que todo, si tienes la oportunidad de ponerte en contacto con alguna persona certificada en la técnica Alexander y recibir algunas sesiones ¡adelante!. Creo que está demás el comentarte que adicional a tu calentamiento vocal, hagas un calentamiento corporal antes de clase. El maestro Jeff Ramsey nos recomendaba hacer este tipo de ejercicios DIARIO. Decía que si queríamos un cambio en nuestro rango vocal, esto debía ser parte de nuestra rutina (OJO: estos NO son ejercicios de la técnica alexander, estos solo son ejercicios para las cervicales y columna)

Así que la próxima vez que sientas que tienes este tipo de problemas, considera revisar tu postura no solo en clase, sino en tu día. Procurar practicar algún ejercicio que te permita estirarte. Si hay una mejoría, no dudes en contarme 🙂

¡Nos vemos en clase!